Notas que a tu perro le empieza a oler mal el aliento, o ves una capa amarillenta pegada a sus dientes cuando bosteza. Es una situación habitual en la vida de cualquier propietario, y la buena noticia es que la mayoría de los problemas bucodentales en perros se pueden prevenir con una rutina sencilla en casa. Te explicamos cómo limpiar los dientes a tu perro paso a paso, con qué frecuencia hacerlo y qué señales indican que necesita algo más que un cepillado.
En este artículo te contamos:
Por qué es tan importante la higiene dental de tu perro
La boca de un perro acumula placa bacteriana todos los días, igual que la nuestra. Si no se retira, esa placa se mineraliza y se convierte en sarro, una capa dura que se pega al diente y favorece la inflamación de las encías.
Lo que empieza como una simple gingivitis puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal, con pérdida de piezas dentales y dolor crónico. Además, las bacterias de una boca enferma pueden pasar al torrente sanguíneo y afectar a órganos como el corazón, los riñones o el hígado. Por eso en Vetercosta insistimos en que la salud bucal forma parte del bienestar general del animal, no es solo una cuestión estética.
Cada cuánto hay que cepillarle los dientes a tu perro
Lo ideal es cepillar los dientes de tu perro todos los días, igual que harías con los tuyos. Si el cepillado diario no es viable en tu rutina, intenta que sea al menos tres veces por semana: por debajo de esa frecuencia, la placa tiene tiempo de mineralizarse y convertirse en sarro.
La raza, el tamaño y la alimentación también influyen. Los perros pequeños y de hocico corto suelen acumular sarro con más facilidad por el apiñamiento dental, por lo que en estos casos conviene ser aún más constante.
Qué necesitas antes de empezar
Antes de cepillar los dientes de tu perro, prepara dos elementos imprescindibles: un cepillo adecuado a su tamaño y una pasta dental formulada específicamente para perros.
- Para perros medianos o grandes, un cepillo de cabezal alargado o un cepillo de dedo de silicona.
- Para perros pequeños o cachorros, un cepillo de cabezal pequeño o uno infantil.
- Pasta dental enzimática para perros, con sabores que suelen gustarles (pollo, ternera, menta suave).
Por qué nunca debes usar pasta de dientes humana
La pasta dental para personas puede contener xilitol, un edulcorante tóxico para los perros incluso en cantidades pequeñas, además de flúor y otros componentes que no están pensados para ser tragados. Usa siempre una pasta formulada para uso veterinario, pensada para poder ingerirse sin riesgo.
Cómo cepillar los dientes a tu perro paso a paso
La clave para que el cepillado funcione es ir despacio y convertirlo en una experiencia positiva, no en una lucha. Estos son los pasos que recomendamos en consulta:
- Deja que tu perro huela y lama un poco de pasta dental durante varios días antes de introducir el cepillo, para que asocie el sabor con algo bueno.
- Acostúmbralo a que le toques la boca y los labios con los dedos, con sesiones cortas y premiando la calma.
- Humedece el cepillo y añade una pequeña cantidad de pasta.
- Levanta con cuidado el labio por un lado y cepilla con movimientos circulares y suaves, empezando por los dientes traseros, donde más sarro se acumula.
- Ve avanzando hacia los dientes delanteros, sin necesidad de abrirle la boca del todo: con acceder a la cara externa de los dientes es suficiente.
- Termina la sesión con una golosina o unos minutos de juego, para que la relacione con algo agradable.
Las primeras veces bastan unos segundos por lado. Ve alargando la sesión poco a poco, a medida que tu perro se sienta más cómodo.
Mi perro no se deja cepillar los dientes: qué hacer
Es habitual que al principio tu perro rechace el cepillo. Si se remueve, gruñe o intenta escaparse, no insistas: retrocede un paso en el proceso y dedica unos días más a que se acostumbre a que le toques la boca antes de volver a intentarlo con el cepillo.
Si después de varias semanas de intentarlo con calma sigue sin tolerarlo, o notas dolor al tocarle la boca, pídenos cita para valorarlo: puede haber una causa como una pieza dañada o una encía inflamada que conviene revisar antes de seguir insistiendo en casa.
Otras formas de cuidar su boca entre cepillados
El cepillado diario es la medida más eficaz, pero no la única. Estos complementos ayudan a reducir la acumulación de placa entre sesiones:
Snacks y juguetes dentales
- Snacks dentales formulados para friccionar el diente al masticarlos.
- Juguetes de goma resistente pensados para la mordida, que ayudan a arrastrar parte de la placa blanda.
- Dietas o piensos con textura específica para el control de sarro, si tu veterinario los recomienda para tu caso.
Ningún snack ni juguete sustituye al cepillado: son un apoyo, no una alternativa completa.
Cuándo el cepillado en casa ya no es suficiente
Por muy constante que seas, hay perros que acumulan sarro con facilidad o que ya presentan una enfermedad periodontal avanzada cuando empiezas a cuidarles la boca. En estos casos, el cepillado en casa ya no puede retirar el sarro adherido al diente, y hace falta una limpieza dental profesional bajo anestesia, con pulido y, si es necesario, extracción de piezas dañadas.
Si notas mal aliento persistente, encías rojas o sangrantes, babeo excesivo o que tu perro mastica solo de un lado, son señales de que conviene hacer una revisión bucal completa. Puedes leer más sobre las causas del mal aliento en perros y cuándo debe preocuparte.
Una rutina sencilla que marca la diferencia
Cepillar los dientes de tu perro no tiene por qué ser complicado: con paciencia, la pasta adecuada y unos minutos varias veces por semana, puedes prevenir buena parte de los problemas bucodentales que vemos en consulta. Y cuando el cepillado no sea suficiente, en Vetercosta podemos hacer esa parte del trabajo que ya no se resuelve en casa.
Si tienes dudas sobre la salud bucal de tu perro o quieres que revisemos su boca, puedes pedir cita llamando al 956 53 46 36, escribiendo por WhatsApp o a través del formulario de nuestra web.